Inicio Foros Hackear la Pandemia Telar Narrativo – 11 de Julio 2020

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    #HackearLaPandemia 12

    Puedes ver el contenido anterior en https://hackeocultural.org

    #01 – 11 de Abril: https://hackeocultural.org/telar-narrativo/debate/telar-narrativo-11-de-abril-2020/
    #02 – 18 de Abril: https://hackeocultural.org/telar-narrativo/debate/telar-narrativo-18-de-abril/
    #03 – 25 de Abril: https://hackeocultural.org/telar-narrativo/debate/telar-narrativo-25-de-abril-2020/
    #04 – 02 de Mayo: https://hackeocultural.org/telar-narrativo/debate/telar-narrativo-02-de-mayo-2020/
    #05 – 09 de Mayo: https://hackeocultural.org/telar-narrativo/debate/telar-narrativo-09-de-mayo-2020/
    #06 – 16 de Mayo: https://hackeocultural.org/telar-narrativo/debate/telar-narrativo-16-de-mayo-2020/
    #07 – 23 de Mayo: https://hackeocultural.org/telar-narrativo/debate/telar-narrativo-23-de-mayo-2020/
    #08 – 30 de Mayo: https://hackeocultural.org/telar-narrativo/debate/telar-narrativo-30-de-mayo-2020/
    #09 – 06 de Junio: https://hackeocultural.org/telar-narrativo/debate/telar-narrativo-06-de-junio-2020/
    #10 – 13 de Junio: https://hackeocultural.org/telar-narrativo/debate/telar-narrativo-13-de-junio-2020/
    #11 – 27 de Junio: https://hackeocultural.org/telar-narrativo/debate/telar-narrativo-27-de-junio-2020/

    A partir del texto Estrategias Narrativas en tiempos del COVID-19, iniciamos un espacio virtual para discutir y cuestionar el discurso hegemónico de la Pandemia y encontrar antídotos narrativos que respondan a las necesidades de nuestras comunidades. Puedes visitar las conversaciones anteriores aquí.

    El sábado 11 de Julio a las 11h CDT (11h Ciudad de México, 10h Guatemala, 13h Buenos Aires, 18h Berlin) será la 12a sesión con el tema: “Las redes y los cuidados en tiempos del teletrabajo”. Convocamos a quienes quieran sumarse a este circulo de la palabra virtual, un espacio para compartencia en tiempos de pandemia.

    El futuro es un territorio a defender

    Link llamada meet.jit.si/hackearlapandemia

    // Minuta

    1. ¿Cómo ha afectado la pandemia tu trabajo, qué implicaciones tiene en la vida cotidiana y qué es lo que no se puede trasladar a la vida virtual?

    Paloma. Jalisco, MX. Desde hace dos años, trabajo en casa. Para mi no fue tan nuevo el tema de trabajar en casa. Me sorprende cómo la gente está encantada o aburrida del home-office. Veo que hay dos posturas que no se llevan. Yo francamente estoy harta. Tenía la oportunidad de salir, ir a un café, si me aburría me iba en la noche al cine. Aunque mi socialización fuera mucho en casa, se sentía distinta la dinámica. Tengo que decir que mi trabajo me ha afectado, tengo muchísimo trabajo. Ya no podemos salir y siento que estoy todo el tiempo trabajando. Ahora todo se siente un continuo, trabajar, limpiar trastes, trabajar. Es pesado, se vuelve rutinario y aburrido, no hay mucho espacio para la creatividad. Ha sido un reto. Como todos estamos trabajando desde casa, todos los godinez o personas que hacen trabajo de oficina, nos hemos vuelto aburridos, poco eficientes, poco productivo, sin sentido. No se puede trasladar la camaradería a la hora de chambear con alguien, no es lo mismo tener una llamada virtual a aver las personas a la cara. Ha sido una de las cosas muy clara en los últimos años.

    Iván. Guatemala, GT. La pandemia ha afectado en muchas formas, no todas negativas. Me quité 2 horas de tráfico al día. He logrado aprovechar y canalizar esa energía en aprender. Me está haciendo bastante bien meterme en ciclos de aprendizaje propios. No solamente en temas externas, poner cosas sobre la mesa y mejorarlas, un aprendizaje integral. El otro aspecto es que yo siempre comía en la calle, ahora en la casa estoy eligiendo qué como. Es muy positiva. La Pandemia / Cuarentena multiplica todo, tanto propios como del trabajo. Cosas que antes ya se hacían ahora se está evidenciando más. Me tengo que desconectar a cierta hora para cocinar, desconectarme a la hora del trabajo para preparar la cena. Los jefes no respetan esos tiempos. No solo rompen el horario sino que tienen que trabajar solos. A veces no se dan cuenta qué día es, mi jefe estaba asumiendo que ibamos a trabajar todos. Las malas prácticas que se arrastran, el encierro tiene a la gente aburrida y busca trabajar más tiempo, van afectando a otras personas. Extraño salir. Me está haciendo falta resetear para cargar energías.

    Fede. México, MX.

    Nycs. CR. Teletrabajo desde dos ámbitos. Primero que nada, la re-estructuración del capitalismo que ha implicado el trabajo virtual. Aquí en Costa Rica está haciendo teletrabajos desde teléfonos, computadoras sin buenas condiciones, gente trabajando en mesitas de desayuno, 10 horas de trabajo. Los derechos laborales que se habían obtenido, hoy se están perdiendo. Ahora la responsabilidad de un trabajo digno recae en el trabajador. Otro de los elementos que me preocupa mucho, es que la gente no está sumiendo la seguridad cibernética. Todo mundo está como loco por zoom, conversaciones privadas y que por lógica uno no hablaría en el pasillo o corredor por las implicaciones políticas. Lo están haciendo por zoom, a pesar de que esta herramienta en muchos sentidos ha sido señalada como que vende los datos. En Europa se está viendo movimiento, pero hay que hablar de la precarización de los trabajos como los de mensajería. Uno de los chicos que reparte cosas, la gente que sale a buscar dinero para su sustento, no son considerados trabajadores, no tienen derechos laborales, les llaman «colaboradores». Esta degradación del concepto de persona trabajadora que se luchó por muchos años, se está perdiendo de manera inmediata. Es una loquera que hay gente trabajando 12 horas al día, atienden a los jefes en cualquier momento, no hay reconocimiento de auto-cuidado, algo tan básico como 8 horas de trabajo, 8 horas de descanso, 8 horas de recreación. Esto lo tenemos que seguir hablando y discutiendo.

    Paola, México, MX. El tema es sumamente importante. Se evidencia más la precarización en todos los niveles. Nos ha hecho ver esta pandemia que las grandes ganadoras son las empresas tecnológicas que han incrementado su ganancia: amazon, zoom, apple, microsoft. Quienes han salido perdiendo son todos los trabajadores. Esa pérdida del derecho en todos sentidos. Los que tenemos «privilegios» estamos trabajando 12 horas diarias, los más precarizados están trabajando en condiciones que no les permite buscar condiciones laborales básicas. Es una encrucijada, ver que has perdido tantos derechos, aún así estás siendo privilegiado por esta situación. Hay muchas preguntas que nos tendríamos que estar haciendo, porque cuanedo regresemos a la «normalidad», va a ser complicado que los recuperemos. Van a aprovechar esta coyuntura para tomar decisiones, en las empresas e instituciones que vamos a estar en pocas condiciones de pelear. A nosotros nos dijeron «no hay dinero» y como queremos conservarlos no va a haber aumento. Somos privilegiados por no haber perdido el trabajo, pero no hay mejoras laborales. Nosotros que estamos trabajando en línea, pero se están automatizando muchas labores. Deberíamos estar pensando en esto, cómo le vamos a hacer. Que la precarización sistemática y constante no sea lo que viene para el futuro.

    Lucy, Jalisco, MX. Estoy en guadalajara, estoy sangrando. Me gusta mencionarlo porque es la condición desde donde hablo. El trabajo a distancia ha sucedido desde hace un tiempo, poco tiempo trabajé en oficina. Idealicé el trabajo a distancia porque tenía esta noción de que era como ser más libre, no tener que estar atado a una oficina. Luego me di cuenta que es tú pagar la luz, el agua, la silla, la computadora, no tener horarios. Mi relación con el trabajo que según yo es muy importante, cercano a mi activismo, se vuelve poco sana desde ese espacio porque todo el tiempo tendría que estar trabajando, porque todo el tiempo es necesario. Eso es agotador. En el contexto de pandemia me llegó en un momento en el que estaba harta de trabajar todo el tiempo, tenía la fantasía de tener una oficina. Este regreso a estar aquí sentada, escribiendo frente a la computadora, varias horas. De nuevo hacer labor de casa que es trabajo, cansado, constante, diario, agotador, físico. No sé cómo decirlo, pero trabajar desde casa es una carga extra. La verdad es que no siempre las otras personas con las que viven no asumen la labor, el trabajo que implica mantener el espacio, la comida. Pone en relieve muchas formas que existen, el trabajo inunda todo, la culpa, no estar haciendo suficiente. Una especie de vida centrada al rededor de la producción. No siempre es «capitalista», aunque es por «alternativas», sigue siendo producción. Viene a replantearnos muchas cosas, primero aquellos con la posibilidad de conectarnos, que somos muy pocos los que tenemos ese privilegio. No hay forma de trasladar el trabajo comunitario a lo virtual, no todos tienen acceso a la comunicación. Si había brechas se amplian, si había vida que girara en torno al trabajo, está más clava ahí que nunca. Hay una explotación muy intensa de las personas que se dedican al hogar, las mujeres que habitan en otros espacios. Eso, es una explotación constante. Ahora es súper visible para mi.

    Daliri, Cholula, MX. De primera instancia es difícil para mi hablar de esto, ha sido un evento muy traumático para mi labor. Suelo estar viajando a los distintos pueblos donde cubro defensa del territorio, derechos culturales, educación. Con la pandemia, lo primero que tuve que hacer, fue entender que el cuidado no solo era para mi sino para las personas a quienes escucho y con quienes difundo sus voces. También estoy acostumbrada al trabajo en escritorio y en casa, pero también estoy acostumbrada a viajar. Estos días han sido difíciles en ver cómo el despojo, las injusticias, los atropellos no paran, pero nosotros sí estamos obligados a parar. No solo por una cuestión de cuidados, no nos obligan con toques de queda y así. Me ha obligado mi conciencia a cuidarnos. De primera instancia se modifició eso. Tuve que cancelar viajes a Veracruz, doloroso porque son compromisos. Una comunidad Nahua para ver cómo han trabajado la defensa del territorio. Hay compas que siguen defendiendo y no han parado tampoco, sin embargo la labora ha sido imaginar en el encierro, dónde estarían mis pies y justo ahí donde los imagino, he escrito lo que he escrito desde casa. Ha sido difícil porque a veces cuando hablas con las personas, escuchas la desesperacicón con la que están viviendo la pandemia también. He escrito sobre todo, educación y cómo los profesores han adaptado sus modos de dar clases pese a que mucha gente no tiene acceso a la virtualidad. Esto que estamos haciendo acá es un privilegio muy grande, por eso me gusta participar y seguir reflexionando sobre esto. Cómo nos está modificando. Nada de lo que hago en la virtualidad se puede comparar con lo que hago en campo. Muchas personas me han solicitado documentar todo lo que se va a perder. Ayer anunció el gobienro que hubo un rebrote en la zona de la península, justo tiene que ver con la imposición del tren maya y la reactivación económica. La gente se trasladó y de regreso a sus comunidades se esparció. Ahora lo grave está enlas comunidades indígenas mayas. Cualquier plan de ir, se aplaza. He estado aplaznado muchos trabajos que ante la coyuntura, se siente una especie de corral donde sigues viendo hacia afuera. Imposicion de presas, megaproyectos, minas, y aquí estamos en un espacio de cuidado. Gracias por escuchar esta catársis.

    Majo, CDMX, MX.

    2. En los años que vienen, cómo ves que la pandemia va a transformar el trabajo en tu comunidad. Qué nos dice eso sobre el futuro.

    Paloma. Jalisco, MX. Yo veo la situación cómo han atacado al racismo, no desde una perspectiva amable. Están tumbando las estatuas de colonizadores, del ejército confederado. No lo han pedido por favor. Los derechos no se piden, se exigen. Si de verdad queremos que las cosas cambien. Si la pandemia es una pausa que evidencia desigualdades, la etapa que viene va a traer mucho dolor. Estamos viviendo dolores y situaciones muy fuertes; no se va a poner mejor, no quier hablarles del fin del mundo pero en definitiva si la situaicón va a mejorar, va a suceder a través de cambios dolorosos. A mi me gustaría que más personas además de quienes estamos aquí se den cuenta de la precarización del trabajo en latam. Méxicno no es un tema aislado, políticas neoliberales, precarización, no somos los únicos que estamos viviendo esto. Hay paises donde se está instaurando la Renta Básica Universal, eso no ayuda en la estructura, pero podría apoyar en algo. La Renta Básica es un ingreso básico garantizado, eso podría generar que las jornadas laborales se disminuyeran, que hubiera otra forma de tratar a los trabajadores. El sistema acutal permite que los empresarios más billonarios puedan existir. A la hora de consumir, un sistema que permita trillonarios quiere decir que el sistema está mal y tiene que cambiar. La razón por la que comenté el IBU, es un reformismo muy pequeño, no cambiaría la situación de muchas personas. NO estaría cambiando las cosas inmediatamente pero podría ser un alivio. Espero que esos cambios implican encontrar alternativas que no sean tan dolorosas y que no impliquen tanto sufrimiento.

    Nycs. Acá en Costa Rica sucede algo particular, el avance de las políticas neoliberales en el periodo Covid-19 es una vulgaridad. Acá tenemos una ley que ahora resulta que es la solución del gobierno de Carlos Alvarado, rescate estancado en el congreso. La flexibilidad laboral que plantean, es que el patrono puede decidir cuantas horas vas a trabajar dependiendo de la productividad y la temporada. Esto empieza a generar la idea de que el trabajo de 8 horas al día no le funciona al empleador si están en temporada baja ,pero si están en alta, pueden llegar a trabajar hasta 12 horas al dia. Esta idea de la flexibilidad laboral es un proyecto que existe desde hace años, cada vez que la plantean salimso a la calle. Esta vez no hemos podido salir a la calle. Lo lanza un diputado, representante del capitalismo rosa y la representante «feminista», diciendo que la flexibilidad laboral le ayua a la mujer… la precarización laboral se está pintando de muchos colores: violeta, rosa, verde. El nivel de información es malo, las personas les interesa más seguir el mundo de la farándula del capitalismo verde de Pura Vida, que saber de la recuperación de tierra de pueblos. Que la precarizacióne es abrupta, este país transformado después de la pandemia, recrudecida al a precarización. Hay familias que se han hecho multimillonarias, por la explotación del trabajo de las personas migrantes en la frontera. Esas áreas fueron el gran boom del contagio. Ha profundizado el racismo estructural de este país, ahora estamos viviendo los puntos fuertes de contagio, en las disque ciudades que tenemos. También se ha hablado de la Renta Universal, cae en la categoría de que es para los «ciudadanos», los que van a comer mierda y pasándola mal son las personas migrantes. Ahorita están viviendo cosas muy complejas, gente se fue a pedir que echaran a los Nicas, que son quienes están en c uarentena obligatoria. Como hubo una muerte, la policía los encerró. En redes sociales sigue el racismo y la xenofobia, van a haber ataques a chicos y chicas migrantes, racializados. Estamos esperando eso las personas defensoras, porque estamos resolviendo sistemas de alarmas y abogados. Ahora estamos tratando de resolverlo desde la virtualidad. Me gustaría conocer cómo es que ustedes están viviendo el tema laboral y migratorio en sus países, a nosotros se nos está saliendo de las manos.

    Amarela. Xochimilco, MX. Comparto contigo la impotencia, porque aquí se ha obstaculizado la posibilidad de acompañar y monitorear a las familias migrantes. Esas pesonas que se quedaron atrapadas vienen con niñas y niños. Los que trabajamos levantando testimonios, memoria, estamos encerradas. No solo es el encierro nuestro, pero también los albergues se cerraron. Los albergues viven de trabajo voluntario, como son trabajadores en precario, era más fácil mandar a los staffs. Es normal que la gente se quiera proteger. Las grandes transnacionales del dolor, también se fueron a atención telefónica. Los cabrones de migración mintieron al a prensa diciendo que habían cwerrado lasestaciones migratorias. Habían convertido en centros de día, a la intemperie. También el racismo y xenofobia en México están con todo. No hay ninguna, grandes medios, que viven del freelance. Estamos encerrados, los migrantes a la intemperie, la xenofobia crece. También compartirte que lo que tú dices, que hay estrategias de vida, los compas migrantes más desprotegidos, son quienes se organizan. La epidemiología popular está sucediendo, al tanteo te digo que también está sucediendo. Hemos podido insertar voces de los compas que con el tele-trabajo están saltándose a los intermediarios. A lo mejor nos toca como decía mi abuelita, comer gato, atrapar gatos para poder comer un poco de carne. Ando de mejor humor y no tan triste.

    Majo, CDMX, MX. Pues obviamente estamos pensando en muchas cosas. Yo trabajo en una colectiva de profesoras-es de inglés, híbrido entre presencial y en linea. Nos vimos orillados a migrarlo todo en línea. Eso me ha generado muchas dificultades personales, psicológicas. Tenemos todos el sueño, de que nuestro trabajo es una materialización de nuestro sueño político. Hay que poner en marcha lo que siempre decimos que es ser equitativos e iguales. No poner el valor en la productividad sino en el compromiso, nuestro trabajo, independientemente de cuanto está haciendo cada quien. Un pago equitativo. Nos cuidamos y compartimos nuestras neuro-divergencias. Hoy estoy cansada, hoy no puedo poner en la página lo que estoy pensando… los pequeños conflictos que van saliendo, desigualdades, se van exacerbando con nuestras neurosis y dificultades personales. Un conflicto que a veces es más rápido de resolver, se complicao por la vía del tele-trabajo. Al no vernos las caras, nos cansa el tratar de entendernos. Hay un abismo entre nosotros que está minado por redes sociales, whatsapp, conexiones. // Como damos clases y juntas en línea, después de estar todo el día conectada termino cansada y siscada, trabada del cerebro. Como si tuviera el cerebro rallado. No he visto mi novio hace 4 meses. No nos hemos visto con él, a veces ni ganas tengo de hablar con él. Llamo por minutos tendido, llorando y luego resulta que se perdío la conexión. Hay conexiones metafísicas que se han hecho. Por suerte están mi mamá y mi hermana que me dan apapachos, me ahce falta contacto con mis amigas, mujeres activistas, me hacen muchísima falta. Intentamos hacer publicidad para conseguir clientes, ahora es más fácil hacerlo en Facebook, no nos gusta pero levantar algo alternativo se complica. Ya siento que tengo un síndrome de estrés post-traumática en las redes sociales. Pero intentar despegarse de ahí es también una fatiga mental. Acorralada. Nuestro proyecto no me está llenando al 100%, pero creo en él
    porque es un proyecto a futuro. Prefiero tener la experiencia, asumir que a eso yo le tiro. Muchos de aquí creemos que el trabajo comunitario no solo es una solución, pero también una salvación. Un bálsamo, como humanos eso es lo que tendríamos que estar haciendo. Me estoy preparando para vivir una vida feliz a pesar de lo que venga y tengamos que enfrentar. Que lo haremos con dignidad y creatividad.

    Iván. Yo ceré mi facebook, mi instagram. Uno genera la dependencia y la creencia de que dejarlo es dejar a mucha gente. Pero es una relación tóxica, no me gusta y no quiero estar ahí pero se quda por la fuerza de la costumbre. Poco a poco se puede soltar. // Del lado de mi trabajo remunerado, la pandemia cambió y puso en crisis a muchas personas de manera parejo. Lo que veo con la crisis es que tdoos se sacudieron, gente que quería y no podía aprender tuvo que hacerlo. Gente que vio que era su oportunidad de cambiar de trabajo, gente que se da cuenta que depende muccho de esto y le echa más ganas. Le está abriendo los ojos a mis compas de trabjo, que pueden hacer cosas que no habían considerado hacerla. No es perfecto y hay cosas del tema de derechos laborales que no estamos exigiendo, hay opacidad de la empresa no hay un enfoue de cuidar sino de sálvese quien pueda. Hay que visibilizarlo y traerlo a la mesa. Mucha gente está cambiando su mentalidad y lo que tienen es muy valioso. Hay gente que ya está preocuàndose por otra gente y en condiciones normales no lo harían. Nos está abriendo los ojos a la solidaridad. Clase media privilegiada, pero que sí está abriendo los ojos sobre dónde estamos. La segunda parte no es laboral sino de proyectos polìticos. Apoyamos a una organización rural, con jovenes que se apoyan en la lectura. Muchos de ellos se están graduando de líderes, por priemra vez están entrando en una crisis y se estánd ando cuenta que pueden hacer algo por los demás. Hubo un secuestro y se activó una comunidad de jovenes de menos de 20 años, se activaron para empapelar el pueblo, iniciar protocolos, se dieron cuenta de qué pasa cuando alguien desaparece. Darse cuenta que se pueden organizar y en cuestión de horas tener mapeada a su comunidad, tener roles y decisiones. Ocurrió esto por la crisis, estos jovenes ya nunca ma´s van a poder ignorar esto, cuando vuelva a suceder van a estar preparados. Graduados para la vida. Responsable por los demás. Esta crisi
    s nos está haciendo tocar más fondo de lo que ya habíamos tocado. Nuevas formas de conecbirnos. Monsiváis hablaba, sobre el terremoto, los jovenes se dieron cuenta que podían ser bomberos, policías, rescatistas ,alguien activo políticamente y a partir de esto se dieron cuenta del pdoer y la organización. Este despertar a organizarse. Esta crisis está reproduciendo esta idea, al menos en los proyectos comunitarios. Se han fortalecido en la fuerza de la gente.

    Leonardo. 38 años, Chileno. INformático por oficio, discapacitado. Primera vez que me conecto con ustedes. Tengo muchas de las dificultades sumadas a la discapacidad. He ido a bancos y trámites, corriendo riesgo y arriesgando a personas mayores. En cuanto a la situación en mi país, hay una dualidad interesante, los empleos en línea están en auge, pero las personas que tienen posibilidad de tener tierra, tienen que plantar lo que puedan para comer. En chile vamos a tener muy pronto problemas para el alimento. Los agricultores tiene problemas de dinero, pero tienen para comer. Esforzándome para pensar en soluciones, las fuerzas armadas que han sido para reprimir, deberían servir para que la gente pueda recibir la comida en casa. Redes de comercio local, soberanía económica y tecnológica, tan insertos en la economía global que dependemos de los altibajos. Les agradezco la oportunidad.

    Ginn. CDMX, MX. Hay muchos sentires que nos atraviesan. Ha sido dificil y contrastante porque trabajo en una sociedad civil que trabaja redes sociales, es imposible para mi desconectarme de este contenido que va fragmentándonos por dentro. No estamos disponibles físicamente, pero a través de las redes hay que estar conectadas 24/7 y es desgastante. Trabajo con mujeres y mucho de ese trabajo es de cuerpo a cuerpo, ahora con la pandemia se ha fragmentado. Nos hemos distanciado, física y digitalmente. Para nosotros ha sido un impacto muy fuerte, físico y emocional, mental. Necesitamos este acuerpamiento para seguir haciendo redes, muchos proyectos se vineron abajo. Mujeres que están en confinamiento con sus agresores, nos pone en una situación de querer seguir pero también sobrevivir. Aunque qusieramos seguir con las labores, hay una parte que no se puede nel a virtualidad. El reto es reconstruir las redes, pero el triunfo del capitalismo ha sido fragmentar las reuniones. Lo que antes nos permitía sanar en manada, ahora no se está logrando. Enfrentamos a un reto de cómo acuerparnos a pesar de esto. No vamos a poder hacerlo en grupo. Quisiera girar mirada hacia el sur, donde lo más pequeño se hace desde lo concreto.

    Lucy. Pensando en cómo se va a transformar el trabajo en la comunidad, yo no sé muy bien de qué comunidad soy. Soy de muchas y ninguna es definida. Pero sí pienso en mi ciudad, el espacio que habito. Las comunidades con las que he chambeado, colectivas muy diferentes, complicado conectarse en estos momentos. No trabajo al 100 con ninguna pero siempre estoy a la periferia. Es raro no verlos en la calle y saber en qué se están organizando. Conectando desde lejos, me cuesta trabajo pensar en cómo se va a transformar esto. Las cosas se rompen de tal forma que la pandemia revienta. La gente salió a la calle a hacer asambleas, reuniones, no sé como les esté yendo con las enfermedades post-protesta. Se estiró la cuerda y se hizo. En este contexto en el que pensar cómo rehacer espacios de trabajo, la seguridad es un punto muy importante. Colegas en EUA, Europa, que dicen que ahora que está vacío pueden hacer huertas, en México que esté vacío es peligroso. Espacios sin gente no es seguro. Dinámicas esperanzadoras, pero también esto esta tronando. El cuestionamiento más grande está llegando a muchos espacios. A quién trabajamos y por qué. ¿Sirve de algo? ¿Le seguimos trabajando al capital? Está surgiendo ese cuestionamiento.

    Links y comaprtencia:

    https://theselfinvestigation.com/
    https://toolkit.press

    Ante la crisis, junto con la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México y otras organizaciones aliadas de ámbito regional e internacional las invitamos a conectarse a la serie de webinarios “Defender derechos en tiempos de COVID-19: retos para México y Centroamérica”📌Inscripción 👉 https://us02web.zoom.us/webinar/register/WN_rekVC0k8QHKTjqy9Nqhw3w

    Divulgación de actividades varias por La Cadejos https://t.me/AgendaLaCadejos

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