La Amazonía es conocida por muchos como el pulmón del mundo. Abarca países como Colombia, Perú, Ecuador, Brasil, Venezuela, Bolivia y cuenta con aproximadamente 400 pueblos indígenas de los cuales cerca de 160 se encuentran en aislamiento. Alberga una importante biodiversidad natural y cultural. Desde tiempos ancestrales, los pueblos que habitan este territorio han creado alternativas y mantienen procesos de resistencia para proteger uno de los biomas más importantes que aún permite la vida en el planeta.
La Amazonía comúnmente ha sido retratada como un espacio prístino en donde solo hay diversidad natural y el mundo solo admira, pero no es así. Igual que muchos otros biomas del planeta, está habitado principalmente por comunidades indígenas y ha sido históricamente blanco de la explotación y el extractivismo por quienes no ven en ella diversidad sino petróleo, minerales y recursos a explotar.
En 2025 Belem, Brasil una ciudad que representa una de las puertas de entrada a la Amazonía fue sede de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático COP30, en el marco de este evento, distintos pueblos, colectivas y medios indígenas se organizaron para realizar un recorrido histórico y navegar 3,000 kilómetros desde los Andes ecuatorianos por los ríos Napo y Amazonas, de Quito a Belem para mostrarle al mundo el territorio desde la mirada de quienes lo habitan. La Flotilla Yaku Mama fue un llamado, un recorrido por el río, las historias, sueños, dolores, alegrías y resistencias que habitan este territorio diverso y vivo.
La Flotilla amazónica Yaku Mama se conformó por una delegación de 56 líderes y juventudes de más de 15 pueblos originarios de Ecuador, Brasil, Perú, Colombia, México, Guatemala, Panamá, Indonesia y Brasil. El viaje invirtió la ruta histórica de la conquista, transformándola en una ruta de articulación, alternativas vivas y justicia climática.
En el marco de esta travesía desde Hackeo Cultural se propuso un círculo de escucha Cura de la Tierra un término que viene de la práctica de las mujeres de la Amazonía brasileña para nombrar las alternativas que se tejen desde los territorios y sanan el cuerpo, territorio y espíritu.
Entre el río y la selva se tejen economías de reciprocidad que alimentan sin destruir, ciencia ancestral que permite cuidar y reproducir la vida, sistemas de decisión territorial que por siglos han protegido la biodiversidad del planeta.
Agradecemos a las compañeras y diversidades que fueron parte de la Flotilla Amazónica Yaku Mama, quienes participaron en el circulo de escucha. Este texto recoge el sentir, la vivencia y la palabra sabia de cada una de ellas.
Un profundo agradecimiento. Aquí están sus palabras de Cura.